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Comentario crítico-constructivo sobre estos estudios

Lo primero que quiero dejar claro es que ni estoy a favor ni en contra de cursar estos estudios, si bien, independientemente de eso, les auguro un gran porvenir, un futuro prometedor y ya de por si los considero útiles, tengan más o menos prestigio y reconocimiento social -que eso ya es harina de otro costal y sería ya estar hablando de otra cosa que luego comentaré, pero cada vez más futuro y prestigio tienen-, por su escasa popularidad quizás. Prefiero mantenerme en el equilibrio, que es lo difícil y así correr menos riesgos a equivocarme. Sé que siempre habrá algunos pardillos -sin generalizar y con todos mis respetos hacia ellos- de otras profesiones que estarán ahora alucinando (ahora lo estarán viendo y van espabilando, queriéndose aprovechar de ello cómo no) con sus posibilidades, y que no todas las inventó la informática aunque se base en ella, como los tesauros que es fruto de la disciplina documental, que son instrumentos que hay que saber aprovechar en el campo de las bases de datos y los buscadores para una buena y eficaz recuperación de la información, pertinente y con calidad; como de la misma forma tampoco los profesionales de esta rama han inventado los documentos, si bien los han mejorado bastante y de hecho siguen haciéndolo continuamente, no paran en el desempeño de su labor tan fatigosa, que debería estar mejor pagada por el mero hecho de estar facilitando el trabajo a los demás y por lo arduo de trabajar con documentos y ya más en general, con información. Y la verdad que algo pesado sí que es, pero no debemos caer en la rutina, no tiene por qué llegar a ser siempre rutinario-. Algunos estarán incluso sorprendiéndose (viéndolo desde lejos, desde fuera de este ámbito) lo mucho que está evolucionando esta disciplina, incluso sigilosamente sin llegar a perderla de vista, siempre hay quien lógicamente está en la retaguardia, como algo rezagado y postergado, y a pesar de todo es de los que criticaban al fin y al cabo al principio. Parece mentira, pero criticar sí pero luego mira cómo lo de no perderla de vista no se les olvida, en fin, lo que son las cosas :)), no hay quien lo entienda. Y así es la realidad que nos ha tocado vivir, pero "Sres., ¿es que aún no han escarmentado de su utilidad después de todo?". Ahora va a resultar que sí que les interesa porque sirve para muchas cosas en su negocio para hacerlo prosperar. Mi principal visión de estos estudios es que los considero el punto de partida o base antes de iniciar otra carrera. ¿Que por qué digo esto? -te preguntarás- Puedes pensar: "¿Acaso no nos han enseñado lo suficiente a documentarnos en el bachillerato?" A lo que yo contesto: "Pues la verdad es que no" (y esto suele pasar siempre, no sólo me afecta a mí). A primera vista parece una tontería, pero no lo es. En la Licenciatura existe la opción de hacer intensificaciones a variopintas ramas, como la Gestión de Instituciones Documentales, Archivística, Ingeniería de la Información, Documentación Científica y Técnica y Gestión de la Información y Documentación en la Empresa. Y los considero el punto de partida porque aprendiendo a documentarse, casi se puede decir que puedes superar con mayor facilidad unos estudios, más de lo que uno piensa a priori. De hecho, tiene pasarelas a casi cualquier carrera, por algo será.

La documentación está implicada dentro de nuestra sociedad, por lo que ésta además está implicada en la información. Hoy constituye un material del que no se puede prescindir, ya que la manera de vivir que tenemos actualmente no tendría explicación sin esta información. Pero para esto también hay que estudiar, porque, aunque parezca muy fácil en principio porque todo el mundo tengamos nuestros archivadores o carpetas y nos organicemos las cosas, no lo es tanto, también se puede profundizar en este campo tanto como uno desee, porque de lo que se trata primero es de formarse en cuanto a tecnologías de información se refiere por poner un ejemplo; será que hay pocos programas documentales para aprender a manejar. No todo te lo da la Universidad, no puedes esperarlo, es normal, pero una sólida base sí que te da y además viene muy bien para aprender las técnicas documentales necesarias para el tratamiento de la información (pero que no se lo crean tampoco). Aquí las cosas, por tanto, también se complican, tanto como se pretenda avanzar para aumentar nuestro conocimiento sobre un determinado tema.

El problema radica en que tiene que ser reconocido nuestro trabajo y hay que acabar definitivamente con el intrusismo laboral atribuido de tiempos atrás por parte de otras carreras. Debemos luchar para que se acaben los contratos basura y las explotaciones, para que de una vez por todas nos valoren como personas y no como esclavos. Aun así, este problema no sólo nos afecta a nosotros, sólo que el nuestro es quizás algo especial, por venir de tiempos atrás el desprestigio. Los Licenciados en Periodismo también sufren problemas de empleo, hay mucho parado también en Periodismo, luego el problema del desempleo es más a nivel nacional, por parte del Gobierno (que es quien está en parte implicado), que no da muchas soluciones. Por eso, apenas me incita el ánimo de iniciar esos estudios, paso, aunque también influye el tener iniciativa para acceder a un puesto de empleo. Nuestro cometido es otro diferente al del Periodismo, aunque esté claramente relacionado; es la gestión y el procesamiento de la información a grosso modo, eso básicamente, pero lo fundamental es canalizar los recursos de información de una empresa, saber quién emite, quién recibe y tenerlo todo perfectamente estructurado.

Lo que pasa es que nuestra carrera data desde 1978 en toda España, y esta implantación relativamente reciente es la que hace que muchos deliren y nos vean con recelo, como si sólo tocáramos el tema referente a las bibliotecas, lo cual si fuera así, nos quitaría muchos horizontes, cuando en realidad sabemos que no es cierto. Confío plenamente en que nuestros estudios, si nos lo proponemos, dan para mucho (la muestra de ello es que al ser la información un recurso competitivo para las empresas es un bien muy valioso, al poderse hacer maravillas), y de hecho pueden llegar a dar la guerra suficiente para demostrar la cantidad de cosas útiles que podemos hacer sin solapar la función de otros titulados. Es sólo cuestión de tiempo, pero también un factor personal (la formación, autoestima, iniciativa, motivación, como lo quieras llamar), toda esa serie de valores que debemos tener a la hora de una entrevista y después también en el "trabajo".

Yo no tengo ningún reparo en trabajar en primer lugar en una biblioteca, porque de siempre me ha gustado estar rodeado de libros, de todo el saber, aunque esto es relativo, depende del ambiente de trabajo y las condiciones laborales. El empleo es variable, puede servir también para "entrenarte". ¿Por qué la gente conoce más comúnmente estos estudios por el primer término, Biblioteconomía (siendo más difícil de pronunciar), que por el segundo, que abarca la totalidad del plan de estudios, al englobar todas las especialidades por ser un término más amplio y genérico. Pues está claro, aparte que las salidas profesionales más conocidas de tiempos atrás eran en primer lugar las bibliotecas, también es el primer término y el primero que se tiende a memorizar y por tanto se te queda en la mente a la hora de nombrarlo. Pero eso no es correcto, porque aunque yo acepto su nomenclatura, o se citan los dos términos como nombre compuesto que es su verdadero nombre (Biblioteconomía y Documentación), o se cita el segundo sólo para abreviar, aunque lo correcto sería nombrar estos estudios como Diplomatura en Ciencias de la Documentación, pues las principales CC. de la Documentación no son las Matemáticas, la Economía y el resto de carreras, sino que son la Biblioteconomía, la Museología, la Archivística, la Numismática, la Teledocumentación, etc. Es decir, que tenemos nuestras ciencias exclusivas del tratamiento de la información. No pretendemos comerle el terreno a nadie, sino que cada uno es especialista en una cosa. Por ello, no muestro inconveniente alguno en ser bibliotecario, es otra profesión más, y bastante honrada por supuesto. Pero más que nada es incorrecto nombrar el primer término sobre todo por la razón de que estás tratando una rama solamente (3 asignaturas), descartando el resto de especialidades. Por otro lado, al decirlo incorrectamente, de paso sirve a quien lo prefiere decirlo así para tratar de desprestigiar a una persona (aprovecha para ello). Por ello, debido a lo poco afortunado que es el nombre de la carrera, recomiendo concienciar a las personas de alrededor (sobre todo familiares), a meterles en la cabeza esto ante su desconocimiento. Es decir, si te preguntan qué estudias es mejor decirles, a efectos prácticos, el segundo término para que no te pongan cara rara o te menosprecien, aunque yo no tengo ningún inconveniente en decirles la nomenclatura completa, al aceptarla perfectamente. Nuestra profesión puede adoptar con fines profesionales muchas designaciones distintas, luego no hay que ceñirse necesariamente al nombre que hayan aprobado en su momento en el B.O.E.

Para quien ignore en dónde podemos trabajar aparte de en una biblioteca, un archivo o un museo, hay un listado de los centros -organismos, instituciones y empresas- de la asignatura troncal (correspondiente en principio al 2º cuatrimestre) de tercer curso denominada 'Practicum' (cuya superación te autoriza el ejercicio profesional de estos estudios, cuando se actualice en su web lo enlazaré, pero de momento señalo una aproximación), con los que la Universidad tiene establecidos los convenios de colaboración, que varian anualmente, incrementándose las posibilidades dependiendo de las circunstancias. Pero centrándonos en los documentalistas (su figura empieza a introducirse en España de forma diferenciada a la del Bibliotecario en los años cincuenta, con bastante retraso en relación con otros países, hay mucha bibliografía y artículos sobre el tema), podemos tener una visión panorámica de los distintos perfiles que puede adoptar este profesional, si analizamos los ámbitos en que puede desarrollar su trabajo: centro de documentación, centro de referencia, centro de intercambio de información, centro de análisis de información, centro de datos o mediador de organización (que puede ser una organización comercial que se encarga de localizar, recuperar y suministrar información sobre cualquier tema, pero también puede ser a veces una sola persona). Asistimos hoy a una cierta reconversión de las profesionales tradicionales (que proceden de diferentes orígenes) y al surgimiento de nuevos tipos de profesiones relacionadas con la Información y la Documentación (ID).

Resulta anecdótico contar en el caso de los archivos, cómo la gente que no comprende bien los distintos conceptos de archivo lo interpreta como la historia de un pueblo o bien que se refiere únicamente al archivo histórico provincial por poner un ejemplo. Todas estas dudas se las puede resolver uno leyéndose el interesante artículo en formato PDF (que yo me tuve que leer en su momento) de mi profesor D. Francisco Fuster (Licenciado en Derecho y Doctor en Historia), titulado "Archivística, archivo, documento de archivo... Necesidad de clarificar los conceptos" de la revista Anales de Documentación vol. 2 del año 1999, perteneciente a mi Facultad. Está muy bien argumentado todo.

Por tanto, se recomienda en esta carrera una especialización para precisar tu campo de estudio, al ser algo abstracta y muy amplia, es decir, poco precisa o concreta en principio, que es de lo que adolecen estos estudios. En este caso es mejor siempre, de todas formas, saber un poco de todo, que no saberlo todo de una misma cosa (esto sucede también en todos los aspectos de la vida cotidiana, no sé si estarás de acuerdo conmigo o no). Pero claro, uno no lo puede acaparar todo, luego debemos ser conscientes de ello por otro lado. Por tanto, hay que saber que la clave está en especializarse, ya que una persona no puede estar totalmente al día de lo que sucede en su ámbito porque es materialmente imposible.

Lo que ocurre es que hay poca iniciativa, autoestima, voluntad, etc., pero esto ya sería problema de cada persona, un factor personal que conviene solucionar para hacer cambiar la mentalidad de los empresarios y que vean que nos necesitan realmente, que consideren nuestra utilidad en el mercado laboral. El primer día recuerdo que nos dijo que para no quedarnos estancados sin trabajo en el futuro hay que tener en cuenta básicamente tres puntos: 1) Saber idiomas; 2) estar trabajar en equipo; 3) No limitarnos el ámbito geográfico. Si no, pues lo mejor es crearnos nuestra propia empresa (te recomiendo encarecidamente que leas este mensaje de IWETEL que es una opinión muy respetable de una persona, independientemente de su viabilidad) para "dar nuestro do de pecho" y demostrar para lo que valemos y que escarmienten de paso. De esta forma quedarían resueltos definitivamente los problemas de desempleo y condiciones laborales, pues al crear nuevas empresas, ya se acabaron las explotaciones, las precarias condiciones y los salarios indignos. El autoempleo (profesional autónomo) y el teletrabajo pueden ser otras vías para atajar el paro, en la línea de las propuestas del Informe Bangeman Europa y la Sociedad de la Información, aunque hoy en día sea más desinformación que otra cosa, debido a la frecuencia con la que la prensa da su versión interesada de los hechos, es decir, hay mucha manipulación informativa hoy en día, de acuerdo a los intereses de los políticos o de determinados países (léase U.S.A.), luego si no quieres sufrir más desengaños y dar lugar a malas interpretaciones, más vale que no te creas por las buenas todo lo que veas en la TV, por ejemplo. Por tanto, es altamente recomendable en el caso de una guerra tener claro que tendrás la imagen del bueno y del malo que mejor le convenga a los gobiernos de los países implicados, luego con mucha facilidad la prensa pecará de alarmismo en bastantes ocasiones y generalizará a todo un pueblo cuando no debiera hacerlo.

Por otro lado, la ignorancia es muy atrevida. No hay que infravalorar el resto de carreras, nosotros no lo hacemos, pero igualmente que nosotros sabemos respetar otras profesiones o estudios, debemos también ser valorados recíprocamente, con igual correspondencia, porque pensar que esto no sirve para nada es de ser necio. La información es un bien intangible o recurso económico, y que por tanto genera riqueza, eso está claro. Y en el futuro estos estudios (y quien sea espabilado y demuestre sus conocimientos, podrá estar viviendo de ello) tendrán salida a casi cualquier sector profesional, le pese a quien le pese, pero el tiempo lo dirá. Y ojo, esto no significa que los titulados de estos estudios sean unos sabios ni que lo sepamos todo, pero sabemos las vías para llegar a las fuentes de información mejor que nadie, además de conocer con astucia las técnicas de recuperación de información, entre otras cosas. Por ello, son unos estudios que te enriquecen como persona (intelectualmente hablando). En el futuro todo girará en torno a la información y por ello los profesionales de esto serán el núcleo de una organización. También de forma recíproca debemos recibir la retribución que nos corresponde de acuerdo al esfuerzo que realizamos (con la misma proporción), porque de nosotros depende en buena medida el progreso de la empresa. Somos otra especialidad más, pero que conste que estos estudios no son ni mejores ni peores que cualquier otro, todos somos necesarios y todo es igual de importante por regla general, ya sé que esto es discutible y quizás es preferible ser médico porque la salud suele ser lo primero, pero cada cual hace lo que más le gusta en principio (es cuestión de vocación), o lo que le dejan hacer o bien se le da mejor, o porque no sirven para otra cosa como yo en teoría, aunque eso sea mucho decir porque es su vocación, que esto no significa desprestigiar ni desestimar a esta profesión, que tiene mucho mérito, luego no trato de ofender a nadie, no es ésa mi intención precisamente.

El caso es que lo que está claro es que se va a producir el "boom" (esto es sólo el principio) de la Documentación ('el arte de encontrar', dicho de forma escueta) en los próximos años; de forma que irrevocable e irremisiblemente se va a comer a todas las demás ciencias, aunque todas serán necesarias, pero todas dependerán de ésta. Esto es así porque dependiendo de cómo funcionen los sistemas de recuperación de información de las bases de datos, a la información del conocimiento científico se podrá acceder con más facilidad o menos (con mayor pertinencia o con peores resultados para difundirla). Puede que tú ahora lo veas muy claro y lo comprendas (quizás) perfectamente, pero todo el mundo lo verá mejor, con otros ojos más adelante. Como digo, todo es cuestión de tiempo. Pero esto lo digo sin necesidad de ser ningún adivino/vidente, es lo que creo que va a venir, se producirá un cambio profundo en la concepción de esta doctrina. ¿Y por qué digo esto? Pues porque -aunque no se puede generalizar- resulta que la sociedad actual no es consciente totalmente de la importancia que tiene la información, realmente es más de lo que muchos de nosotros nos pensamos, pero eso el tiempo lo solucionará, qué duda cabe y nos hará reflexionar sobre ello. Esto lo digo también porque por ejemplo, la Universidad de Murcia antes sólo disponía del Servicio de Informática y de unas oficinas llamadas Servicio de Información al Estudiante (SIE), ¡qué menos que eso!, pero ha ido evolucionando hasta pasar a convertirse en el "Servicio de Información Universitario", porque antes era una dependencia minúscula, casi sin importancia, y nos hemos ido dando cuenta del cambio vertiginoso que ha pegado. De hecho, la Documentación es la Ciencia de las Ciencias, la madre de todas, y lo ideal sería que trabajaran equipos de carácter interdisciplinar, ya que es una relación benéfica mutua, que hace evolucionar un negocio de forma positiva e inequívoca. De todas formas, en un futuro próximo la Documentación será el centro de todas ellas.

Y alguien se preguntará, pero ¿acaso no es mejor una Ingeniería? Pues sí lo será (para quien esté capacitado y sea su vocación), pero esta profesión es tan importante como cualquier otra. De todas formas tengo que decir que de acuerdo a testimonios de profesionales que están trabajando conjuntamente y lo han experimentado, los informáticos describen sus proyectos bastante mal, no los documentan bien quiero decir. En nuestro caso, al empresario inconsciente no le interesa que le mencionemos nuestra titulación porque te va a responder sin duda: "No, no quiero una biblioteca, quiero que me organices la empresa". Se trata de demostrarle tus conocimientos (ya sean autodidactas o los que veas útiles aplicar de la carrera, ya que como en todo, no hay un plan de estudios perfecto). Por tanto, el rol de este profesional está cambiando, se abren nuevos horizontes.

Lo bueno que tiene es que no hay rivalidad (para mí es nula), al no existir la competitividad que poseen las carreras exclusivamente técnicas como la de Informática, por lo que aquí puedo decir alegremente que ¡no hay máscaras ni falsedades! en principio (aquí todos nos ayudamos en lo que podemos, dentro de lo posible, al menos lo digo por mi parte); quitando alguna excepción, si alguien se empeñara en demostrar lo contrario sería ridículo, por estar (por lo general) en idénticas condiciones respecto al mundo laboral, en cuanto a nuestra situación actual en el mercado laboral, sin contar a los privilegiados que tengan trabajo o con conocimientos autodidactas, pero esto son casos excepcionales o aislados en el caso de la Diplomatura; lo que predomina en los primeros cursos son alumnos normales generalmente. De todas formas, considero que cuanto más tiempo pase mejor, ya que creo que parece innegable que esta situación laboral mejorará. Además, el futuro de esta Facultad y las del resto que imparten estos estudios pasa indudablemente por la comunicación (de hecho, quieren implantar esos estudios), para lo cual tiene que haber una buena interacción entre profesores y alumnos, que la hay mayoritariamente en nuestro caso (aunque claro está, dicha interacción sea siempre en mayor medida entre los alumnos, inevitablemente). Pero eso para quien quiera seguir estudiando y le agrade la idea de querer ser periodista, director de cine o un relaciones públicas. Claro que eso no significa que lo nuestro no sirva para nada, ya que es estrictamente necesario en nuestro caso "pasar por la piedra" (Diplomatura o ser titulado de primer ciclo como mínimo en alguna otra carrera) para hacer alguna de las de 2º ciclo de Comunicación. Nadie se escapa, los ya graduados tendrán que cursar algunas asignaturas comunes de nuestra Diplomatura en los llamados "Complementos de Formación" o pasarelas antes de cursar los dos años de la Licenciatura, aunque se pueda cursar en dos años (en el primer año el curso "puente" junto con el resto de asignaturas troncales del 2º ciclo), si uno es capaz de aguantarlo. Yo veo perfecto que exista esa base fundamental, de lo contrario se encontrarían muchos con dificultades en el aprendizaje, parece mucho agobio tratar de sacárselo en dos años cuando está destinado para sacarse en 3, veo difícil compaginar una cosa con otra, algo más complicado cuando todavía no se conoce la base. Hay gente que se mata a solapar clases y se lo quita en dos años, pero creo que están pensados para hacerlo en tres cursos; además no tiene mucho sentido que según estás aprendiendo la base de la Documentación en el curso de formación, estés intentando aplicarlos en las clases del propio 2º ciclo.

Que no piensen los informáticos que les estamos quitando el trabajo; en realidad los documentalistas son otro tipo de profesionales más, y no menos importantes, cada uno está en el lugar que le corresponde (en el contenido o en el soporte si hablamos del informático) y no está para nada reñida la Informática con la Documentación, no se puede prescindir de ella al resultar inevitable su uso, además de ser indispensable para su aplicación en las tecnologías de la recuperación de información, así que, que por favor nadie se nos confunda, ambas profesiones pueden coexistir simultáneamente sin llegar a solaparse, ya sea como equipo interdisciplinar, como médico/documentalista, pero es posible respetarse mutuamente la profesión en la que cada uno es especialista. La informática está ligada estrechamente a la documentación de forma ineludible, y habrá a quien no le guste, pero es así, las cosas como son, y el principio de todo esto son las Bases de Datos.

¡Ah!, y quien piense que esta carrera es de las más fáciles se equivoca, hay que estudiar, como en todo, y mucho, y no nos regalan las cosas como piensan algunos, estaría bueno, pero no, sólo faltaba eso, sería poco serio, sabiendo que estamos en la Universidad; y viene a cuento decirlo porque hay quien piensa que es fácil o al menos ésa suele ser la tendencia habitual o la concepción errónea actual que tienen de estos estudios. Lo que pasa es que cada carrera tiene su dificultad y punto, pero ya está. No se puede comparar a la de Informática en las prácticas claro está ni en la comprensión de los contenidos que hay que estudiarse por ejemplo, por tratarse de una Ingeniería, pero muchas veces te resulta imposible sacarte la carrera en 3 años (entre asignaturas que se te resisten y créditos de libre configuración), me refiero, cómo no, a la Diplomatura. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las prácticas (sin contar unas cuantas asignaturas de tecnología documental que serían la única excepción) consisten en hincharte a hacer trabajos, o... ¿acaso esperabas otra cosa sabiendo cómo se llaman estos estudios? Yo, desde luego que me lo esperaba, estaba preparado para afrontarlo, pero no para sacar tiempo para hacerlas.

Por ello, considero que hay que estar dentro para poder conocer algo y emitir entonces un argumento válido, y eso antes de hablar sin criterio para equivocarse al no haber experimentado la carrera en cuestión que se critique. Es decir, hay que contemplar la realidad desde dentro, es entonces cuando conocerás los obstáculos y los tendrás que afrontar, eso sí, desde fuera quien no sabe ni conoce pues lo ve todo muy bonito. Por favor, un poco de respeto, que nosotros estudiamos la información desde todas sus facetas, repito, no sólo tocamos lo referente a bibliotecas, sino muchas otras cosas. Si nos ponen muchos obstáculos, habrá quien abandone la carrera y se ponga a trabajar o lo que estime oportuno hacer cada cual con su futuro si no encuentra otra vocación mejor, pero esto no serían más que barreras que dificultarían la consecución de una mínima autoestima a fin de superar ciertas asignaturas, no ya por el título, que en mi opinión desmerece parcialmente (como muchos otros) en comparación con los conocimientos autodidactas que pueda adquirir uno, o bien a base de cursos de formación en academias, que al final es eso lo que cuenta para el mundo laboral, si es que las empresas quieren obtener frutos y darte aplicación; de hecho esto cada vez se está dando con mayor frecuencia, al estar en auge la moda de que lo que prima es el conocimiento, ¡porque es lo que realmente se valora! además de la presencia, el trato personal y demás factores; ya sabemos que la imagen externa (o apariencia física) también cuenta y en un aspecto ya secundario, en mi opinión personal, el título, aunque no siempre, es importante también pero tampoco es algo estrictamente obligatorio en ocasiones para poder trabajar. Conozco a más de un amigo que está trabajando desde hace tiempo dentro del ámbito de su carrera sin haberla terminado. Pero claro, esta sociedad está contagiada con el espíritu del "tanto tienes, tanto vales", sin que te juzguen previamente por tus conocimientos.

Considero más importante tener una certificación profesional, ya que es lo que de verdad te acredita que dispones de una experiencia y conocimientos y te ayuda más fácilmente a acceder a un puesto de trabajo. Todo esto sé que es muy relativo y por tanto discutible. Por eso considero que el título está bien, pero la certificación profesional es otra cosa, que siempre tiene más valor creo yo (aunque en realidad sea complementario), ya se discutió hace años este polémico tema en la lista IWETEL, que todavía se puede consultar (creo) en los archivos, y que provocó al parecer un gran revuelo, por el falso dilema del tema «Certificación o Titulación universitaria», que suscitó en su día una fuerte controversia entre los profesionales españoles, partidarios y detractores del proceso de certificación. En el campo de la Información y la Documentación, la "Certificación" es el conjunto de pruebas que permiten la obtención de un certificado que da fe de la cualificacion de un profesional en un momento dado de su carrera. La Certificación asegura a un profesional que posee determinados niveles de conocimiento y de habilidades que le permiten ejercer su profesión en las mejores condiciones posibles. NO ES un diploma académico ni sustituye a ningún título, es decir, es necesario aclarar que el diploma de certificación no es equiparable en ningún sentido a un título académico, ni el proceso de certificación suplanta o compite con los procesos de formación y titulación académica de los profesionales. De hecho, estos programas están dirigidos a profesionales en ejercicio, que en la medida en que los estudios superiores se han implantado en España, cada vez en más número dispondrán de la titulación requerida en cada caso. No es para aquellos que empiezan su vida profesional, sino para los que ya están trabajando. Por eso, sólo pueden ser candidatos aquellos que hayan ejercido al menos durante dos años, en el caso de SEDIC, que es quien promueve el proceso de certificación implantado en España hace unos años.

Al margen de consideraciones académicas, valora, sobre todo, el grado de adecuación a los requerimientos de la práctica profesional y sus perspectivas de desarrollo. Además, dota a la profesión de una herramienta de valoración de los niveles de competencia en el conjunto del sector y clarifica y ayuda en la definición de los perfiles de los candidatos a un puesto de trabajo, aportando por ello elementos de mayor transparencia y seguridad en el funcionamiento del mercado trabajo. La certificación debe beneficiar en primer lugar a los propios profesionales de la ID, y a los responsables de la selección del personal en las empresas.

Estos estudios lamentablemente hay que decir que actualmente no están de moda (luego no se puede decir eso), y esto se nota en el descenso de matrículas que se ha experimentado del curso académico 1999/00 al curso 2000/01. De todas formas, recomendaría a los que desconocen estos estudios que se lean por ejemplo este artículo, titulado "Ingeniería de la Información" (que no de la Informática, no nos confundamos), que se trata del texto completo de la comunicación del mismo título tenida lugar en el desarrollo del Congreso INDOEM-96, editado posteriormente en la publicación selecta del mismo.

Tenemos que defender nuestra vocación a toda costa, no debemos consentir que nos usurpen puestos de trabajo que nos corresponden en mayor medida a nosotros, por ser especialistas de la materia. Hay que exigir una titulación específica en primer lugar, y ya después, contratar a quienes tengan mayores conocimientos para empezar, y si es posible formar a otros posibles candidatos pues se forman, y si no, pues que se busquen la vida.

Por este mundo hay mucho vanidoso y aprovechado, que se piensa que por ejemplo cuando se trata de buscar una información en una base de datos referente a un ámbito, basta con meterle como ecuación de búsqueda cualquier cosa (dependiendo del caso claro está, siempre hay alguna excepción), como si fuera una tontería, pero siempre es mejor hacer las cosas bien hechas -porque no siempre es tan fácil-, para lo que hay que seguir unas pautas de actuación, que es lo que nos diferencia de una persona inexperta o que desconoce el método de interrogación de las bases de datos o la normalización de las palabras que son descriptores mediante el uso de tesauros. De esta forma se demuestra cómo se debe ejecutar un planteamiento de búsqueda ante una petición de información por parte del usuario. Una búsqueda requiere su tiempo, aunque esto es relativo, pero que no se piense una persona (que no siempre es alguien respetable como un investigador entendido en su especialidad) que eso es coser y cantar, no, hay que tener también algo de paciencia, que por ello requiere un esfuerzo, para poder mostrar los resultados pertinentes con éxito, a medida del usuario, tal y como él esperaba, de forma que le produzca su satisfacción. Pero las prisas no solucionan nada, sólo estresar a la persona que realiza la búsqueda, pero eso no proporcionará mayores resultados y que sean pertinentes, de forma que se le ayude en su trabajo. O sea, que nadie se piense que algo muy concreto se encuentra en nada, podrá encontrarse con algo de dedicación y detenimiento o no podrá encontrarse, dependiendo de las posibilidades, para lo que habrá que aplicar unas técnicas y habilidades que se aprenden mediante el uso correcto de los lenguajes documentales en un sistema de recuperación de información (como es WinSPIRS por ejemplo, de la empresa SilverPlatter (SP, con las siglas del programa sin desglosar, y lo de IRS que es la equivalencia de Information Retrieval System), a través del planteamiento lógico adecuado basándonos del apoyo de los diferentes operadores booleanos o lógicos, tipos de búsqueda y caracteres comodín.

Y es que tenemos que dominar una serie de lenguajes documentales clasificatorios, combinatorios y sintácticos (por ejemplo la CDU de Aenor o Clasificación Decimal Universal). El tesauro es el lenguaje más coherente de clasificación. Nosotros somos quienes nos dedicamos a su confección. Hay lenguajes de estructura jerárquica, donde los términos se relacionan de lo más genérico a lo más particular. La CDU sería un ejemplo de lenguaje de estructura jerárquica. También hay una cantidad numerosa de tecnicismos por aprender en nuestro ámbito, existe un diccionario sobre ello también, al menos yo conozco uno.

La documentación cada día cobra mayor importancia debido a la cada vez mayor necesidad de organizarse ante la ingente cantidad de información producida a diario, nuevo conocimiento que hay que saber dónde está, para lo cual debe estar descrito adecuadamente y lo más importante, difundirlo entre la comunidad científica. Por otro lado, la consideración de la información como un recurso estratégico en las empresas y organizaciones ha potenciado y dinamizado los sistemas de gestión de la información, apareciendo este ámbito de la gestión como un nuevo campo laboral para los profesionales de la ID.

El perfil del documentalista-tecnólogo tiene demanda, aunque las comunicaciones y la informática corporativa se fundamentan en equipos de informáticos con los que tenemos que lidiar. Hace falta saber un poco de informática para hacer cosas que generan utilidad. No muy complicadas, pero con valor añadido. Por ello, debemos ser competitivos y tratar de hacer ver que somos necesarios, con el fin de poder triunfar, que al fin y al cabo, no usurpamos el terreno de nadie, sino que simple y llanamente nos limitamos a hacer nuestro trabajo, el correspondiente a nuestra especialidad, que sin duda es muy amplia y puede ser de variopintos ámbitos, lo cual no es culpa nuestra al ser la información ya de por sí un terreno ingente por explotar, ya que ésta se puede explotar como factor de competitividad. Las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) dan mucho que hablar en este campo. Los Diplomados en Biblioteconomía y Documentación valen más de lo que nosotros nos pensamos. Es una profesión joven y con muchas salidas profesionales. Este tipo de profesionales son unos "todoterreno", diría yo, aunque esto ya dependa de cada persona en concreto. Nosotros ¡no somos periodistas!, insisto, no nos preocupamos simplemente de dotar de contenido a las cosas y de comunicar los acontecimientos. Realmente las peculiaridades que presenta esta carrera por la naturaleza propia de la información, posibilita la aplicación a múltiples sectores, por lo que se pueden hacer muchas cosas, siempre dentro del ámbito de estos estudios, pero no siempre se corresponde el ejercicio de la profesión con la pretensión de aplicar lo que se ha estudiado en la Universidad o de tu cuenta. En muchos sitios seríamos de utilidad aunque muchos no lo sepan, al no ser conscientes de las mejoras que supondría para su negocio. Cosas que respondan a las necesidades de las personas, en cuanto a contenido y forma; una carrera de fondo. Por ello, el factor 'éxito' en esta carrera depende de nosotros mismos. Ya sé que es más fácil decirlo que hacerlo. Al final llegará un buen día en que mucha gente pensará: "¡Vaya!, no si al final va a resultar que 'Biblioteconomía' tiene futuro". No dudéis que este momento llegará, pero con esas mismas palabras. Por fin verán muchos sus cabezas iluminadas como consecuencia de la bombilla que se les encenderá ;-).

Te recomiendo que te leas el libro de Nielsen "Usabilidad" porque está cargado de sentido común. La información es tan compleja como ella misma lo es por su propia naturaleza (sinonimias, polisemias, homonimias, ambigüedades, etc., todo ello se da en el lenguaje natural, no es controlado ni documental). Y prueba de ello es con este simple ejemplo: la aptitud de resumir requiere un esfuerzo considerable (no es tan fácil como parece, fíjate que con lo rollero que soy hasta a mí mismo me da miedo ponerme a escribir para hacer un resumen), todo ello dependiendo de los conocimientos previos de la materia de la que trate el texto a resumir, de las aptitudes del resumidor, su riqueza de vocabulario para una correcta compresión, su velocidad de lectura (saber "leer en diagonal" para cantidades masivas de texto), su atención, interés y motivación sobre el tema. Aparte de eso, hay que empezar asumiendo que es complicado realizar un resumen bien hecho, porque se puede caer en el error de que se puede redactar de cualquier manera, pero no. Existen unas pautas básicas que ahora no viene a cuento a decir, aunque no existe una fórmula fija para la redacción de un resumen. Pero lo que sí es cierto es que se requieren una serie de habilidades y estrategias lectoras que ayuden a la correcta interpretación del texto. Esto ya dependerá de las cualidades y habilidades de cada persona, cada uno estará más capacitado o menos para una materia, dependiendo de si es su especialidad. Se trata de demostrar de forma descriptiva mediante tus propias palabras parcialmente (y no se trata de hacer un extracto literario de determinadas oraciones del texto, que no siempre es correcto hacerlo, aparte que así no se acepta) que has comprendido el contenido informativo del texto, lo cual no es poco. Así que no se puede menospreciar nuestro trabajo. Habrá quien lo haga mejor y quien lo haga peor, dependiendo de quien esté ocupando ese puesto trabajo y de su formación académica o experiencia profesional, que a veces cubren puestos con titulados de otras carreras, que no son las personas más idóneas para desempeñar ese trabajo, al no ser su especialidad.

Tengo constancia por antiguos compañeros de Informática, que son más vanidosos, al considerarse superiores, y que no se respira el mismo ambiente en cuanto a la relación entre profesores y alumnos. En cambio, si de verdad se quieren implantar los estudios de Comunicación en nuestro caso, para ello tiene que haber previamente una buena comunicación establecida entre el profesorado y el alumnado, que en nuestro caso existe, cosa que en la de Informática apenas se da o es casi nula, a pesar de lo paradójico que resulta.

Debemos reivindicar un Colegio Profesional de Documentalistas de ámbito nacional cuanto antes (o bien una Escuela de Prácticas Profesionales de nuestro ámbito), para defender nuestros intereses y facilitarnos la consecución de un empleo con unas condiciones dignas y respetables. Puede que no sea la panacea que cure todos nuestros males, pero ya algo se andará, se progresa por lo menos, aunque luego existan favoritismos y otros problemas conflictivos que puedan surgir, dependiendo de su política de admisión de colegiados. Lo que está claro es que las condiciones laborales mejorarán sin duda con el tiempo, y cada día que pasa lo cierto es que la sociedad va concienciándose poco a poco de la necesidad de tener organizada adecuadamente la información. Aunque todavía queda bastante camino por recorrer, prefiero ser posibilista antes que catastrofista. Y como decía, cuanto más tiempo pase, mejor reconocida estará esta profesión, de eso no cabe duda y es innegable. Por eso, en principio no hay prisa por sacarse unos estudios como la Diplomatura, pero en realidad sí es bueno que la haya, para que no haya cada vez más estudiantes quemados, aparte que siempre es mejor no desaprovechar el tiempo, por lo que es preferible acabar cuanto antes a pesar de todo, que existen unas limitaciones económicas (al menos en mi caso) debido al coste de la matrícula que hay que pagar una y otra vez, en caso de no ser beneficiario de beca, por no haberlas aprobado todas. Existen muchas asociaciones de hace años, no sólo de bibliotecarios, sino abiertos a cualquier profesional de la información, incluso los hay exclusivos de documentalistas como el SEDIC, que existe desde 1976, y que se crea por un grupo de documentalistas que no se ven representados en ANABAD.

El problema que presentan estas asociaciones es que, por un lado, su número de socios no es muy elevado en comparación a países como Francia o Inglaterra, además de que están muy dispersos tanto geográficamente como en planificación de sus programas. La falta de estudios superiores hasta fecha reciente es la causa por la que son escasas las asociaciones que exigen titulación universitaria específica como requisito de admisión. En España solamente existe un colegio profesional de Cataluña surgido en 1985 (COBDC), y es el resultado de sucesivas transformaciones de la Agrupación de Alumnos y Ex-alumnos de la Escuela de Bibliotecarios de Barcelona, creada en 1931. La proliferación de colectivos territoriales tiene la ventaja de la cercanía a la problemática local, pero conlleva el inconveniente de la dispersión. La escasa diferenciación de perfiles profesionales puede ser la causa de que la gran mayoría de asociaciones sean interprofesionales, acogiendo a bibliotecarios y documentalistas indistintamente y a veces a archiveros; son escasas las específicas de documentalistas a día de hoy, pero todo puede cambiar. A pesar de todo, cada día se hace más presente el debate sobre la necesidad de los colegios profesionales. La fragmentación y heterogeneidad es uno de los males del asocianismo español. Con todas las asociaciones que hay en España, sin embargo, existen muchas más en otros países. Existen muchas asociaciones de diverso ámbito geográfico y algunas muy especializadas (una relación más amplia de asociaciones, con sus direcciones, puede verse en: Asociaciones profesionales españolas. En: Information World en Español, núm. 36, julio-agosto 1995, pp. 27-28). Faltan apoyos de la Administración. A pesar del auge asociativo habido a partir de los años 80, nuestras asociaciones tienen escaso reconocimiento social y encuentran muchas dificultades para incidir en las políticas de ID y en el empleo. La aparición de asociaciones es consecuencia de la consolidación de las profesiones del ramo, al igual que la diversificación por especialidades, avanzando su presencia social a medida que se fortalece la profesión. De hecho, es durante los últimos 15 años cuando surgen la mayoría de las asociaciones existentes, coincidiendo con el crecimiento del sector.

A la Universidad hay que entrar sin prisa, o vienes con calma o estás perdiendo el tiempo; pues eso mismo también se puede aplicar sin ningún tipo de problema a estos estudios, ya que esta afirmación es igualmente válida en este caso. Ya en general, quien pretenda sacarse algo en un "abrir y cerrar de ojos", lamento tener que decirle que se va a estrellar, por ir demasiado confiado o tener la moral excesivamente alta; hay que tomárselo con cautela para no llevarte luego una decepción. Por tanto, no se recomienda ir en ese plan (yo nunca lo he hecho, más bien he cometido fallos como de tirarme a por todas que es una barbaridad, es decir, que la avaricia rompe el saco que es lo mismo que decir que quien mucho abarca poco aprieta -gran inconveniente de estos estudios por otra parte-), pero jamás me he confiado, siempre he sido muy prudente), ya que sería más probable fracasar. Si estoy aquí, no es de forma obligada ¡no!, sino porque en principio siempre facilita acceder a un puesto de trabajo la posesión de un título, o al menos eso dicen, aunque no exclusivamente eso. Espero tener más suerte en esta carrera que en la anterior y que no me haya equivocado de nuevo. Lo mismo (¡quién sabe!, a lo mejor no, eso espero) que ahora la defiendo (señalando sus puntos débiles), aunque confíe plenamente en ella, es igualmente probable en un futuro que me arrepienta de haberla estudiado y la critique a más no poder (todos pasamos creo por esa fase de reflexión), pero no lo creo, ya que me parece que he acertado, porque confío plenamente en el mundo de la Documentación.

Perdón por las posibles erratas (conforme las vaya encontrando las iré arreglando, actualizando el presente documento de inmediato), redundancias o fallo gramatical, aunque no pretenda hacer una pieza literaria. Y sobre todo siento el rollo que es uno de mis principales defectos (a pesar de que no me llegue para escribir un libro, pero sí en colaboración con otros, no es lo que pretendo). Reconozco que me enrollo más que las persianas, eso es totalmente cierto. Espero haberte aclarado alguna duda y que te haya resultado amena e inteligible la lectura (o no, más bien aburrida o dificultosa), Si es así, me sentiré en parte "autorealizado" y más que satisfecho, pero tampoco te lo creas, que no es orgulloso en sentido peyorativo. Si no, comprendo tu escaso interés sobre el tema (es de suponer). Puede que te haya hecho perder gran parte de tu precioso tiempo (si es el caso); es razonable e incuestionable. Gracias por tu tiempo y atención.

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